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La astrología: ¿ayuda, engaño
o daño?
Hugh Ross, Ph. D.
A fin de aclarar cualquier posible confusión sobre lo que es la astrología,
quisiera comenzar estableciendo lo que no es. Primero, la astrología no es
una ciencia, por más que muchos de sus adherentes afirmen lo contrario. ¿Cómo
puedo hacer una declaración tan fuerte? Considere los siguientes puntos: la
astrología
-
basa los horóscopos en el momento del nacimiento, no en el momento de la
concepción cuando, de hecho, son fijadas las características genéticas;
-
ignora las fuerzas gravitatorias de los cuerpos que no pertenecen al sistema
solar (por ejemplo, el efecto de la gravedad del obstetra sobre el recién nacido
es aproximadamente seis veces más grande que el de Marte); -
trata a las distintas fuerzas nucleares, magnéticas y gravitacionales ejercidas
por los cuerpos del sistema solar (por ejemplo, el sol, los planetas, las lunas,
los asteroides, los cometas, etc.) como si fueran de la misma magnitud. En
realidad, la investigación ha verificado diferencias de varios órdenes de
magnitud hace mucho tiempo; -
no toma en cuenta cuerpos significativos del sistema solar (por ejemplo, Urano,
Neptuno, Plutón, asteroides, cometas); -
no toma en cuenta la fuerza de las mareas y tampoco las diferencias
gravitatorias que resultan de la forma irregular de algunos cuerpos del sistema
solar; -
no toma en cuenta el movimiento del sol respecto de otras estrellas y respecto
del centro de la galaxia; -
no toma en cuenta el bamboleo del eje de rotación de la tierra, que a esta
altura ha desplazado los signos astrológicos del sol en una o dos constelaciones
(lo cual convierte a un Leo típico en un Géminis, en la realidad); -
omite dos constelaciones a lo largo de la eclíptica (el "camino" de los planetas
y otros cuerpos en nuestro sistema solar); -
no logra proveer evidencia concluyente de un vínculo causal directo entre las
posiciones, o “aspectos”, celestes y la personalidad humana y sus interacciones;
¡Los muchos consejos te han fatigado!
Que se presenten tus astrólogos,
los que observan las estrellas,
los que hacen predicciones mes a mes,
¡que te salven de lo que viene sobre ti!
¡Míralos! Son como la paja,
y el fuego los consumirá.
Ni a sí mismos pueden salvarse
del poder de las llamas. Isaías 47:13, 14
Por estas y muchas otras razones, 186 de los principales astrónomos y físicos
firmaron una declaración en una edición de 1975 de la revista Humanist
denunciando a la astrología como “carente de todo fundamento científico”.
En segundo lugar, la astrología no puede ser considerada un pasatiempo
inofensivo. Decir esto es un error tan grande como considerarla una disciplina
científica. La astrología ciertamente produce algunos efectos en las vidas de
sus devotos, y las profecías que genera pueden ser ocasional o parcialmente
acertadas. Para algunos individuos, sus perfiles de personalidad pueden parecer
bastante precisos también. Cuando se evidencia un poder real, este es
sobrenatural; sin embargo, no puede ser considerado bueno, ni siquiera neutro.
¿Por qué no? Considere estos puntos, tanto desde el punto de vista bíblico como
desde los estudios empíricos:
-
Muchos pronósticos astrológicos se convierten en profecías de autocumplimiento;
la gente es tentada a hacer que se vuelvan verdaderas por sus decisiones y
acciones. En consecuencia, los individuos se abren a la influencia de una
“fuerza” (en realidad, una mente o una personalidad) fuera de su razón y de su
conciencia. Cuando esta fuerza contradice lo que es real, o correcto o lo mejor,
pueden ocurrir –y ocurren– conflictos dañinos.
-
A medida que los individuos acceden a recibir revelaciones y orientación por
medio de un astrólogo o un médium, se colocan cada vez más bajo el control de
ese médium. Pueden ser tentados a convertirse en un médium. En cualquier caso,
numerosos estudios muestran que el impacto último de involucrarse en la
astrología incluye la pérdida de la capacidad de confiar y preocuparse por
otros, ataques repetidos y severos de depresión suicida, y un temor debilitante.
El Señor le ordenó a Moisés que le dijera a los israelitas ... “También me
pondré en contra de quien acuda a la nigromancia y a los espiritistas, y por
seguirlos se prostituya. Lo eliminaré de su pueblo”. Levítico 20: 1, 6
-
Los individuos que se abren a la influencia de la astrología se exponen no sólo
a las consecuencias descritas más arriba sino también al juicio de Dios,
pronunciado claramente en la Biblia contra aquellos que consultan a los médium.
-
Trágicamente, los individuos que aceptan la influencia de la astrología en sus
vidas se pierden las bendiciones y los beneficios de una relación con el Dios
del universo, una relación establecida mediante Jesucristo solamente.
A diferencia de las revelaciones de los astrólogos, las revelaciones de Dios en
su Palabra son cien por ciento exactas. La dependencia de Dios y de su Palabra
conduce a un amor, un gozo, una paz, una fe, una esperanza cada vez mayores, y
otras cualidades deseables (ver Gálatas 5:22), además de las incontables
delicias de la eternidad con Él.
Dado que las Escrituras ponen en claro que la ira de Dios caerá sobre cualquiera
que practica la astrología o escucha seriamente a los astrólogos, ¿qué ocurre
con el cristiano que se involucra en esto? Muchos cristianos que conozco han
escuchado a astrólogos o han jugado con la astrología en su ignorancia, sin
darse cuenta que estaban coqueteando con el mal. Cuando descubrieron la
verdadera naturaleza de la astrología, inmediatamente repudiaron su
participación anterior. Dios perdona por completo a tales individuos y los
protege de cualquier consecuencia posterior.
Para el cristiano que, a pesar de los mandatos bíblicos, se rehúsa a renunciar a
la astrología, tenemos las palabras de Jesús (Mateo 6:24): “Nadie puede servir a
dos amos, porque odiará a uno y querrá al otro, o será fiel a uno y despreciará
al otro”.
Nadie entre los tuyos deberá sacrificar a su hijo o hija en el fuego; ni
practicar adivinación, brujería o hechicería; ni hacer conjuros, servir de
médium espiritista o consultar a los muertos.Deuteronomio 18: 10, 11
Pablo reitera esta advertencia en 1 Corintios 10:21: “No pueden beber de la copa
del Señor y también de la copa de los demonios; no pueden participar de la mesa
del Señor y también de la mesa de los demonios”. En otras palabras, tenemos
derecho de cuestionar el compromiso de una persona con Cristo y, por lo tanto,
la salvación de esa persona, si se rehúsa a cortar por completo toda conexión
con la astrología.
Para el creyente que se rebela en este asunto, Pablo dio una advertencia más
específica en 1 Corintios 10:9: “Tampoco pongamos a prueba al Señor, como lo
hicieron algunos [los israelitas] y murieron víctimas de las serpientes”.
Ananías y Safira (Hechos 4:32-5:11) sirven como ejemplos en el Nuevo Testamento
de la severidad de la disciplina amorosa de Dios.
... aferrémonos a la fe que profesamos ... Tengan compasión de los que
dudan; a otros, sálvenlos arrebatándolos del fuego. Compadézcanse de los demás,
pero tengan cuidado... Hebreos 4:14; Judas 22, 23
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